.
La página en blanco me recuerda el vacío que me dejas con tu partida, amiga mía.
El rostro perdió su color, se tornó pálido, cetrino, se me fue la sangre del cuerpo, boquiabierta.
"Gracias por decírmelo", respondí al mensaje.
Los recuerdos galopan haciéndome daño con sus cascos, cual caballo por las venas.
Me brincan las sienes.
Los ojos, abiertos, excesivamente abiertos.
Sintiendo un hueco, como un gran agujero que taladra hacia adentro, profundo y negro, en mis entrañas...
Te habías ido para siempre.
No volvería a verte, te fuiste sin retorno, nunca.
Perdóname las ausencias, porque jamás recuperamos lo que no vivimos.
Gracias por crecer a mi lado, por divertirnos juntas, experiencias tatuadas allí, en casa, en el barrio...
¡Te quiero, hermana, cómplice, estratega!
¡Te llevas un buen cacho de mis días!
¡Si los parques hablaran, compañera!
(Descansa en paz, R.R.P.)
- Lulú Hidalgo
No hay comentarios:
Publicar un comentario