domingo, 27 de agosto de 2017

AGOSTO


Resistes, Agosto,
sin pensartelo.
Aguantas el tipo, atrevido…

Sarcástico, inhóspito,
escurridizo.
El aire lo tintas calcáreo…

Agosto, eres largo,
amargo...
Esquivo, sereno,
asesino.

Con tus muertes,
vacaciones...
Horrendos aniversarios.

¡Oh, Agosto fétido
De todos mis años,
Yo te respeto!

¡Oh, Agosto espléndido
Del próximo año,
Te tengo miedo!

viernes, 25 de agosto de 2017

PARA AISHA

Tardé varios días
No podía dar tienda suelta
A lo que sentía…

Sin mirar mucho la rima
Ni tan siquiera la métrica
Ando muy triste
Escribiéndote estas letras…

Decirte, Aisha querida,
Qué más qué tristeza
Siento orgullo
El llanto se vuelve susurro.

Porque sé de ti
Estando muy cerca,
Codo a codo,
Recorriendo las calles
Luchando por nuestra tierra

Existen cosas en la vida
Imposibles de explicar
Llevando una vida sencilla
Nos privan de la libertad.

Es ésta la osadía
De la sociedad del bienestar
Qué te miente día a día
Sin poder definir la verdad…

Pero eso no es
Lo que me indigna…
¿Que por hacer una pintada
Vayan a encerrarte?
Ése es mi dolor, Aisha

Recuerda, sigues siendo libre,
Lo demostró Nelson Mandela
Piensa que no podrán
Encerrar tus ideas…
Qué la alegría de sentirte libre
Sea siempre tu bandera

La lucha es y será
Hasta la victoria, siempre
¡Compañera!

martes, 8 de agosto de 2017

El clavito

Pablito clavó un Clavijo
¿Quién nos “desenClavijará”?
El “desenclavijador” que nos “desenclavije”
¡Buen desenclavijador será!

Clavijo clavó un clavito
Atravesó playas y montañas
Lo clavó en Fuerteventura
La punta salió por La Palma.

Rasgando pueblitos
Metiendo en cintura
Entretejiendo telarañas
De hormigón y cemento.

Y así se presenta, tierra mía,
La famosa Ley del Suelo.
Qué muy a bombo y platillo
Clavijo nos presenta…

El nuestro presidente
Ése que con nadie cuenta.
Que sólo habla con los suyos
Quiénes no nos representan.

Somos la voz de un pueblo
Masacrado, humillado,
Y ya muy cansado
De que le quiten el techo
Con sacrificio levantado,
Los cuatro chulos de turno
Los que duran cuatro años.

Expoliando, avasallando
Y lo nuestro lo hacen suyo.
¡Y no aguantamos más!
Ya se oye el murmullo…
Latentes cuchicheos
Los hombres ya no ven fútbol
Los niños al acecho…
Se nos viene algo chungo.

Todo el mundo atento…
El cacique ataca de nuevo
Dejando taciturnos
A nuestros viejos
Que no pueden creer
Que se les viene encima
Un futuro que ya no tienen
Demasiado incierto…


Pablito clavó un Clavijo
¿Quién nos “desenClavijará”?
El “desenclavijador” que nos “desenclavije”
¡Buen desenclavijador será!

Clavijo clavó un clavito
Pensó “no pasa nada
Son unos benditos
No entienden de nada…”

Señor Clavijo, comete usted
Par de delitos… En principio
Vende tierras y playas
Va arrasando. Vecinos,
Que lloran y callan…

Y el otro delito
(Salvando las distancias
A este pueblo herido
Le están creciendo agallas…)
Fue subestimarnos
Pensarnos ”benditos”...

Jajajajajajaja
Te salió el tiro por la culata
Aquí estamos, unidos,
Resistiendo.
En lucha, en marcha.
Acabaremos
Con tu puta maraña…

Mi querido Pablito
He de darte las gracias
Por querer clavarnos el Clavijo
¡Canarias se levanta!

Pablito clavó un Clavijo
¿Quién nos “desenClavijará”?
El “desenclavijador” que nos “desenclavije”
¡Buen desenclavijador será!







domingo, 30 de julio de 2017

¡Oh, guadaña!

¡Por qué no siento
El hielo de tu hoja afilada
Inevitable metralla
Llegando tu momento!

L.H.L.

viernes, 7 de julio de 2017

A Chris Tadeo



Tirada en la cama
Dándole vueltas
Esa idea que me espanta
Con sonrisa lisonjera.

Me atrapa la garganta
Y mis ojos revienta
Como una catarata
Que parar no pudiera...

Mi recuerdo se levanta
Y baja conmigo escaleras
Que a perderme no alcanza
Porque es una quimera.

Volver a encontrarte mañana...
Verte es lo que más quisiera
Pero te quedas en mi alma
Por siempre, la única manera

martes, 6 de junio de 2017

Seis de Junio

Lorca y tú salieron de fiesta
a celebrar el cumpleaños.
Hoy andan resacados de recuerdos,
allí, al otro lado...
1898, Junio, 5. Nacía Federico,
mi más grande poeta...
1938, Junio, 5. Nacias tú, papaíto,
cuarenta años exactos.
Se acerca el verano...
Y cada año, tras tu marcha, padre mío,
celebro tu cumpleaños con tristeza...
Un orgullo llegar a saber, aunque tarde,
Que no fue Lorca,
Sino que fuiste tú,
Mi primer poeta.
Ayer no me dejó el llanto.
Hoy te dedico estas letras...

L.H.L.

miércoles, 17 de mayo de 2017

Digno adiós


Angustia estacada
Sentada y medida
Dando la espalda
A la alegría.

Cierra los ojos
Miradas aladas
Que surcan el horno
De viejos fracasos.

¡Oh, digno adiós!

A un origen marcado
Por el odio, el horror
Adiós a un mundo
Obsoleto y frustrado

domingo, 7 de mayo de 2017

Día de las madres

Sin quererlo me desperté a las 3:35. Pensaba que ya iba a amanecer pero se oía un silencio típico de madrugada, dónde aún faltan horas para que despunte el sol...

No sabía qué era lo que me revolvió pero me desperté agitada, tosiendo, ahogada, sin aire. El cuerpo empapado en un sudor necio que moja hasta la ropa de la cama. Y un pensamiento continuo repiqueteando en mi mente, tengo miedo, tengo miedo.

Pero se me secan boca y garganta al unísono, el espanto arrasa mi centro nervioso, que se dispara, mamá, hoy es el día de la madre y tú, de nuevo, ya no estás ni estarás más, de nuevo esa sensación de soledad o ya ni sé cómo llamarla...

Te echo de menos como nunca o como siempre, Má... Te nombro cada día y de mi subconsciente sale a borbotones tu ausencia, extrañamente, en días como hoy...

Vaya tontería, un calendario, una fecha creada para consumir y mira tú qué tal me sienta, así funciona el sistema

miércoles, 18 de enero de 2017

SIN TRAMPA


Dejo sin pena las cosas
Que me hicieron llorar,
Que no fueron las cosas
Sino mi forma de mirar.
Abandoné mis pasiones
A la verdad sincera,
Donde vi el camino
De acabar con ellas.
Penas y glorias que
A ningún sitio van,
Ni vienen, ni existen,
Viven en el desván...
Nada es más eterno
Que la obcecación
Del qué dirán,
Eternidad por exclusión...
Nada es más mortífero
Que perecer en la creencia
De lo que está mal
Por pura supervivencia.
Y sigo inerte ante mí misma
Descreyendo lo caduco
Para seguir sintiendo lo mismo...
¡Amor, sin trampa ni truco!

Marilyn


El tren andaba deprisa, los paisajes se desdibujaban con la velocidad. Los vagones iban abarrotados de gente, como cada mañana. Marilyn consiguió sentarse pegada a la ventana. Le gustaba ir con la cabeza apoyada en el cristal. Lo menos que veía ella era el exterior. Le gustaba la vibración que resonaba en su cerebro por efecto del ruido de las máquinas. Así se abstraía del mundo, de su propio mundo, que por cierto no le gustaba en absoluto. Cada mañana cogía el tren de las 6:30 para recorrer el trayecto de casa al trabajo. La monotonía de su mundo real la llevaba a quedarse ensimismada, imaginándose en otra casa, otra ciudad y con pareja, incluso… Todavía, pese a su pasado reciente, seguía creyendo en el amor. La crisis la forzó a trabajar limpiando las oficinas de un edificio de abogados, en la capital. Su relación no fue de rosas, también la crisis acabó con el novio, su pisito alquilado y tuvo que regresar a casa de Mamá, al norte, lejos…
Se apeó en su parada y se le cayó el bolso, joder, todo por el suelo. Otras manos que no eran las suyas cogieron cosas, lápiz de ojos, guantes profilácticos, un tampón…
- Muchas gracias… (Se quedó mirando al hombre y no pudo articular palabra)
-Tirando la casa por la ventana,... Jajajajaja         
La sonrisa se fue perfilando en la cara de Marilyn, poco a poco; sus ojos no daban crédito a lo que estaban viendo         :
- Philip…
- ¿Marilyn? Jajaja… increíble, cuántos años…
Temblaba el tiempo por su faz casi imperceptible. El torbellino interior de la mujer era turbador, volcánico. En ese momento, el tiempo se hizo nada cuando se miraron a los ojos.
El bolso ya estaba repleto de nuevo de los cachivaches que se llevaba al trabajo todos los días.
- Nunca te he visto por aquí…
- Empiezo hoy en mi nuevo trabajo
- Y yo llego tarde al mío - caminando en la misma dirección-.
Llegaron a la esquina de un gran edificio acristalado y…
- Yo me voy por aquí...         
- Y yo para allá - dijo él.         
- Me alegré mucho de verte
- Y yo...
Sonriendo, cada uno fue rumbo a su vida. Recordó cómo se conocieron, en el fondo, jamás le olvidó... Aquella historia de amor que tuvieron en la Universidad quedó inacabada. Se metió Charlie en medio y ella se fue con él. Nunca supo muy bien porqué lo hizo. La relación con Charlie arrancó, como suele pasar, en una noche de copas. Al día siguiente de aquella fiesta, le contó a Philips lo sucedido, y así fue como Marilyn cambió un amor por otro, de repente. Los tres terminaron la carrera de Derecho; Marilyn salió con el pan bajo el brazo, el padre de Charlie le tendría montado el despacho, para cuando se licenciara y su secretaria sería ella.
Aquella tarde, el camino de regreso a casa se le hizo tedioso. El tren venía con retraso. En el trabajo le fue fatal, no veía, el pulso se le aceleraba cuando se acordaba de Philip. Ni le dio tiempo de preguntarle sobre su vida, tan sólo de mirarle un segundo… los recuerdos se agolpaban en su cabeza, como un tiovivo infernal. La noche se le hizo eterna. No pudo dormir prácticamente nada. El tren de las 6:30 hoy venía medio vacío, qué extraño. Las ojeras delataban el estado de la mujer, pálida y sin pizca de maquillaje, la frustración comenzaba a hacer mella en Marilyn. Cerró los ojos, no quería observar en qué se había convertido. No quería ir al trabajo, no quería absolutamente nada esa mañana, salvo que retrocediera el tiempo…
En su parada, cuando se abrió la puerta, se lo topó de frente…
-¿Qué haces ahí? - las carcajadas resonaron en la estación, No pasó el tiempo, el sentimiento estaba intacto.
- Esperándote, vamos a tomar un café         
-Se me hará tarde..
-Por un día no te va a pasar nada…
Hoy le tocaba limpiar la parte de las oficinas de procuradores. Cerca de la una de la tarde, tocó a la puerta de la oficina y abrió la puerta…
- No puede ser... Tanta casualidad me parece imposible...
La atrajo hacia sí cerrando la puerta con llave y la besó como si se fuera a acabar el mundo… Ella se abandonó en sus brazos como tabla de náufrago, recorriendo el universo en pinceladas azules, apostando por el firmamento dorado que se le posaba en los pies y vibrando como campanillas en la cuna del bebé para que se duerma. El cielo cayó por fin en la tierra y ya todo tenía otro color. Esa tarde, el tren le parecía un crucero, y el paisaje, que por fin lo estaba viendo por primera vez, le regaló el rojo apasionado del sol yéndose a dormir, por detrás de las nubes.