El Rincón de Lulú. "Mis letras son palabras que quieren ser escritas formando ideas, frases, argumentos, sentimientos. Aquí estoy para recibirlas..."
viernes, 29 de enero de 2016
La Educación
IRONÍA EDUCACIONAL
La educaron para ser una "señorita". Tomó sus lecciones desde pequeña como todas las niñas. “Siéntate bien, no te rías de forma escandalosa. No eructes. No te tires pedos. Revienta si es preciso, mi niña, pero no seas malcriada. No contestes. Sonríe…”
Como aprendiza siempre fue buena, no hacía falta que le explicaran mucho. Lo que sucedía constantemente era el cuestionamiento de la niña ante cada lección.
- Pero ¿por qué no me puedo reír como yo quiera, ni puedo eructar? ¿Y si me reviento por no soltar el gas? Yo eructo con la servilleta tapando la boca y no hago ruido…
La madre cambiaba de color ante las "impertinencias" de su hija. Era rebelde e indómita sin remisión y su madre lo sabía. Le inculcó valores, le enseñó qué era el respeto y a practicarlo, a saludar, a dar las gracias y pedir las cosas por favor, a no hacerle a los demás lo que no te gustaba que te hicieran... Más los modales patriarcales, por supuesto, los mismos que le había enseñado, a su vez, su madre a ella.
La niña se hizo joven y adulta. A los 18 ya se notaban sus tendenciosas actitudes “anti - todo”. A los 25 le dijo a sus padres lo siguiente:
- Bueno, ya no tiene sentido que pretendan “educarme” como una chica seria, porque no lo soy. Jamás conseguirán esa hija porque fumo, bebo, no me pinto, no uso tacones, no me voy a casar.
(Sus padres, con cara de asombro y sorpresa, se miraron con preocupación, esperando a ver por dónde saltaba la liebre, viniendo de ella podían esperar cualquier cosa.)
- Y el motivo más convincente es que lo intentamos, pero ni siquiera aquel traje de bailarina de gran tutú rosa logró ocultar mi silla de ruedas…
(Ironías de la educación.)
* Lulú Hidalgo
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